martes, 14 de julio de 2026

No olvides que el infierno siempre está en los otros, salvo que en verdad está en uno mismo; no reprendas a quienes te hirieron porque te hirieran, encuentra el arma blanca en tus propias manos y manchadas de tu misma sangre. El yo es una ilusión experimentada por conjuntos ordenados de materia y energía que desafían la entropía constante del universo, el ego es la justificación necesaria para la existencia de esa singularidad dentro del caos eterno. Así que no tengas miedo, únicamente a ti has de temer pues tú eres tu propio diestro, tu propio capote, tu propio estoque, arena y ruedo; pañuelos blancos que se agitan en el graderío y gotas de vino tinto sobre el albero. Y el dolor de tan profunda soledad por estar rodeado de personas que te quieren ver morir, solo esperan lo inevitable, aunque no te odien en absoluto. Para expiar la culpa, para guardar su luto.

¿Morirán los tiranos cien millones de veces como las cien millones de muertes que provocaron? ¿Aprenderás de tus errores o prestarás esa responsabilidad sobre hombros ajenos? ¿Encontrarás otros árboles de cuyos frutos alimentarte? Y cuando su jugo te harte y su dulzor te amargue, te despedirás sin despedirte y explicarás todo sin haber explicado nada. Con arte, con gracia, con duende, con miedo.

Yusef Lateef - Eastern Sounds