Moviendo cosas de un lugar a otro, transformando energía, tratando de mantener el alma y el cuerpo unidos pero no mezclados tanto como pueda. Algo me incita a hacer todo eso como a cualquier otra criatura, no sé qué o por qué, la entropía se encuentra en cada una de las cosas que componen todas las cosas y su cadencia es lo que llamamos tiempo. El dolor nunca es opcional para una conciencia encerrada en carne, no apegarse a él es vivir sin deseo, vivir sin deseo es un oximorón. Toda la vida sufriendo remordimientos de un futuro remoto e improbable para que acabe por desembocar en otro mar, por nombrar al objeto en lugar de invocar su efecto, construí las herramientas y las armas que me destruirían al mismo tiempo.
Posos del amor que no se olvidan son residuos secos que ensucian la vida, todos fuimos obligados a creer en el gran falso final del resplandor que se difumina. Tanto más te hube querido aunque nunca me dejaste entrar en tu corazón herido, mas no viertas tu purpurina sobre mi pijama, no conviertas mis versos en prosa. Este estado alterado provocado por las drogas es una buena excusa para ser extravagante.