¿Qué es ésto?... ¿por qué todo el mundo odia?... Yo querría vivir tranquilo, sin rencor. Purifico mi cuerpo a diario mientras otros se empeñan en despreciar, la rabia ofusca las mentes.
Pretendo ser feliz sin causar más daño, ¿acaso soy pérfino y ruin por ello?.
domingo, 30 de octubre de 2011
No discrimino a nadie, odio a todo el mundo.
Tengo un marco sin tu foto puesto en mi estantería para recordar que te olvidé y que nunca me pertenecerás, por abrirte el corazón sin cirugía, con mi púa, un vulgar instrumento que te convierte en poesía. Él toca con palabras que hablan tocando y juega con la esperanza puesta en algo que no llega. Nunca quise ser como dos ojos y condenarnos a estar en la misma cara y no poder tocarnos. Sigo mirándome al espejo, vomitando en el lavabo. Ciego por un odio que me convirtió en esclavo de mí mismo. Encerrado dentro de una cabeza que a veces llora de risa y nunca ríe de tristeza. Por ser tan parecidos y a la vez tan diferentes, tú quieres tenerlo todo y para mí nada es suficiente. Si vieras con mis ojos, si tocaras con mis manos, sabrías lo que sienten si besaras con mis labios.
¿Qué coño esperas de mí?. Las cosas llegarán cuando ya no las quieras, siempre es así. Dices que lo nuestro fue un error, yo a veces te haría un dibujo, pero no te lo mereces.
- Dedicado a los que escriben por rellenar en una ausencia, pueden medir los actos pero no las consecuencias. Vete por donde has venido, detente donde estás, daría mis ojos con tal de verte una vez más.
¿Qué coño esperas de mí?. Las cosas llegarán cuando ya no las quieras, siempre es así. Dices que lo nuestro fue un error, yo a veces te haría un dibujo, pero no te lo mereces.
- Dedicado a los que escriben por rellenar en una ausencia, pueden medir los actos pero no las consecuencias. Vete por donde has venido, detente donde estás, daría mis ojos con tal de verte una vez más.
Amor de Verano.
El único resquicio de amor que conservo hacia ti es el líbido que despiertas en mí, que despertabas tantísimo hace tan poco tiempo, y que cada vez despiertas menos.
Sin embargo odiarte sería lo último que haría.
Sin embargo odiarte sería lo último que haría.
viernes, 28 de octubre de 2011
I can't stand it.
Últimamente Greg se pasa los días mirándote, ya no te dice palabras bonitas con las que quizás te enamoraba, sólo escribe decenas de cartas que no tiene agallas de entregarte. Ya lo sabes todo sin que él te lo diga, él sabe lo tuyo también, ninguno os debéis arrepentir. ¿Serías tú capaz de amar a un anarquista del corazón?, a un inseguro, a ún imbécil con un flequillo exagerado; ¡pero si de hecho ya lo haces! Ven y entretedle en el bello y pasional arte de amar. Le temes, te teme, le preocupa ser pésimo. No puede soportarlo, últimamente sólo puede escribir sobre ti.
Tu inseguridad es atractiva, ¿por qué la escondes?
Tote King - Rapear (Con Ego)
Jet - Are You Gonna Be My Girl?
Tu inseguridad es atractiva, ¿por qué la escondes?
Tote King - Rapear (Con Ego)
Jet - Are You Gonna Be My Girl?
jueves, 27 de octubre de 2011
Come on baby, light my fire. (2)
No soy quien me prometí si desprecio, el tiempo empleado en una relación rota no es tiempo perdido, ni siquiera está mal empleado si saqué una lección de ella; y de hecho saqué varias. No soporto las mentes minimalistas, ni tampoco el simplón vocabulario que emplean los divulgadores científicos. Algunos nacimos para sufrir, y yo estoy orgulloso de ello, prefiero cortarme una vez por semana antes que ser un lascivo cazador nocturno en busca de hembras sedientas de genitales.
Bien, necesito amar; sufrir si lo prefieres, pero no me gusta casi venerar a alguien tantísimo tiempo, mi método para evitarlo es aislarme como un adicto con dependencia. Soy una mierda porque ayer fallé a mis mejores amigos, porque cai en el tópico de romper una amistad si se rompe un amor con ésta, nunca quise ser del montón; pero me temo que lo soy, y creo que no hay cosa que me atormente más.
The Doors - People Are Strange (Pathetic Video)
Bien, necesito amar; sufrir si lo prefieres, pero no me gusta casi venerar a alguien tantísimo tiempo, mi método para evitarlo es aislarme como un adicto con dependencia. Soy una mierda porque ayer fallé a mis mejores amigos, porque cai en el tópico de romper una amistad si se rompe un amor con ésta, nunca quise ser del montón; pero me temo que lo soy, y creo que no hay cosa que me atormente más.
The Doors - People Are Strange (Pathetic Video)
miércoles, 26 de octubre de 2011
He is scared, and she is too tired of him.
Los dos se encontraron frente a frente, más bien ella le buscó a él. Cuando la ve a su lado el indefenso no se puede negar, pero tiene que huir, porque a pesar de ser un apático consentido, no tiene agallas. Sólo puede escapar cuando su corazón le dicta: "Quémate junto a ella, por siempre hasta que sólo queden cenizas de vosotros."
Él, aunque abúlico... también tiene derecho a enamorarse.
Él, aunque abúlico... también tiene derecho a enamorarse.
And she's buying a stairway to heaven.
Hay una dama que está segura de que todo lo que reluce es oro,
y va a comprar una escalera al cielo.
Cuándo ella llegue a allí ella sabe
que si las tiendas están cerradas,
con una palabra puede conseguir a por lo que ella venía.
Oh, y ella compra una escalera al cielo.
Hay un letrero en la pared,
pero quiere estar segura,
porque se sabe que a veces
las palabras tienen un doble significado.
En un árbol junto al arroyo
hay un pájaro que canta.
A veces nuestros pensamientos son dudosos.
Oh, me hace pensar.
Hay un sentimiento
que obtengo cuando miro al oeste,
y mi espíritu llorar para irse.
En mis pensamientos he visto
anillos de humo entre los árboles,
y las voces de los que se quedan mirando.
Oh, hace que me pregunte.
Oh, realmente hace que me pregunte.
Y se susurra que pronto todos escucharemos la melodía,
entonces el flautista nos guiará a la razón.
Y un día nuevo amanecerá
para los que resistan de pie mucho tiempo.
Y los bosques resonarán con risas.
Si hay un ruido en tu seto,
no te alarmes ahora,
es apenas una Primavera limpia para la reina de Mayo.
Sí, hay dos sendas por las que puedes ir,
pero a largo plazo
todavía puedes cambiar el camino en el que vas.
Y eso hace que me pregunte...
Tu cabeza está aturdida y no funcionará.
En caso de que no sepas,
el flautista te llama para que te unas a él.
Querida dama, ¿puedes oir el golpe de viento?
¿Y sabías que,
tu escalera miente al susurrante viento?
Y cuando serpenteamos bajo el camino,
nuestras sombras son más altas que nuestra alma.
Allí anda una dama que todos conocemos,
que brilla luz blanca y quiere mostrar,
como si todo retornara al oro.
Y si escuchas muy duramente,
la melodía te llegará al final.
Cuando todos sean uno y uno sea todos,
para ser una roca y no rodar.
Y ella está comprando una escalera al cielo.
y va a comprar una escalera al cielo.
Cuándo ella llegue a allí ella sabe
que si las tiendas están cerradas,
con una palabra puede conseguir a por lo que ella venía.
Oh, y ella compra una escalera al cielo.
Hay un letrero en la pared,
pero quiere estar segura,
porque se sabe que a veces
las palabras tienen un doble significado.
En un árbol junto al arroyo
hay un pájaro que canta.
A veces nuestros pensamientos son dudosos.
Oh, me hace pensar.
Hay un sentimiento
que obtengo cuando miro al oeste,
y mi espíritu llorar para irse.
En mis pensamientos he visto
anillos de humo entre los árboles,
y las voces de los que se quedan mirando.
Oh, hace que me pregunte.
Oh, realmente hace que me pregunte.
Y se susurra que pronto todos escucharemos la melodía,
entonces el flautista nos guiará a la razón.
Y un día nuevo amanecerá
para los que resistan de pie mucho tiempo.
Y los bosques resonarán con risas.
Si hay un ruido en tu seto,
no te alarmes ahora,
es apenas una Primavera limpia para la reina de Mayo.
Sí, hay dos sendas por las que puedes ir,
pero a largo plazo
todavía puedes cambiar el camino en el que vas.
Y eso hace que me pregunte...
Tu cabeza está aturdida y no funcionará.
En caso de que no sepas,
el flautista te llama para que te unas a él.
Querida dama, ¿puedes oir el golpe de viento?
¿Y sabías que,
tu escalera miente al susurrante viento?
Y cuando serpenteamos bajo el camino,
nuestras sombras son más altas que nuestra alma.
Allí anda una dama que todos conocemos,
que brilla luz blanca y quiere mostrar,
como si todo retornara al oro.
Y si escuchas muy duramente,
la melodía te llegará al final.
Cuando todos sean uno y uno sea todos,
para ser una roca y no rodar.
Y ella está comprando una escalera al cielo.
martes, 25 de octubre de 2011
Ocasionalmente me atrapas. (7)
Gracias al amor, todo ésto, lo siento el doble, porque todo es más bonito si está escrito con tu nombre.
I love the way you are *-*
I love the way you are *-*
domingo, 23 de octubre de 2011
Nada de lo que ocurre se olvida jamás, aunque no se pueda recordar.
El maestro Howl, dueño y señor de su castillo errante, una fortaleza andante con patas conocida en el país entero. Uno de los mejores y más talentosos magos, sino el que más, del reino, que a menudo era requerido en la corte por sus habilidades. Rubio, media melena, ojos azules, apuesto, caballeroso, meticuloso con su aspecto y pulcro ante todo... Por el lugar no se hacía justicia a su verdadera apariencia, porque todo el mundo creía que era un malvado y horrendo brujo que devoraba el corazón de las jóvenes.
Un día en el castillo, como otro cualquiera, durante una de las habituales ausencias de Howl, entró a la fortaleza una anciana arrugada, de pelo canoso y largo y nariz prominente. La vetusta mujer padecía de un encantamiento, un hechizo provocado por la famosa Bruja del Páramo que le hizo envejecer con la velocidad del rayo. En realidad, aquella mujer era una bella, aunque antisocial y tímida joven. Sophie era su nombre, Sophie la de largo cabello castaño. Aquella mujer, bajo el pretexto de ser una pobre desamparada comenzó a trabajar, o algo así, como limpiadora y ama de llaves. Verdaderamente trabajaba en una tienda de sombreros en la ciudad, pero se vio obligada a viajar a los páramos para buscar a la nigromante que le indujo tal maldición.
Cálcifer, demonio del fuego, encargado de mantener la energía del castillo y hacerlo avanzar, irónico y malhumorado, promete ayudar a Sophie a condición que ésta le ayude a él a deshacer el encantamiento que le tiene preso al castillo ambulante y a Howl. Ella despreocupada, acepta, pues piensa que nada le puede ir peor en la vida y que tomar cualquier decisión será mejor que quedarse de brazos cruzados.
A los pocos días de instalarse en la fortaleza decidió limpiar a fondo, pues más que un castillo, ese lugar parecía mejor dicho una pocilga. Polvo e insectos salían precipitadamente por las ventanas, era gracioso de ver. El baño del amo Howl estaba especialmente sucio, moho en los húmedos mosaicos y verdín en el agua de la bañera. Sophie decidió, buscando el afecto de su señor, deshacerse de todo lo viejo, limpió a fondo esa habitación. Al regreso del mago, éste decidió tomar un reconfortante y caliente baño, Cálcifer lo tenía todo preparado como siempre, porque su amo siempre llegaba baldado al castillo después de horas y horas de durísimo trabajo en el exterior. Pero algo no fue bien, porque Howl salió precipitadamente del baño, húmedo, con tan sólo una toalla atada a la cintura que lo tapara. Su pelo se encontraba negro, oscuro como el rencor. ¡Se estaba deshaciendo en sí mismo!, dejaba tras de sí un líquido verde transparente, era su piel, se estaba derritiendo. La anciana sin pensar en las desastrosas consecuencias que acarrearía, mientras limpiaba hizo desaparecer todos sus acondicionadores, cremas, enjuagues, colonias, champues, geles, jabones, cosméticos, tintes, pomadas y demás. Todas las lociones que Howl necesitaba para mantener perfecta su imagen habían desaparecido."Nunca volveré a ser guapo, me has destrozado la vida, estoy acabado. ¿Sabes lo que has hecho Sophie?" le reprochaba el hechicero a la pobre anciana.
Howl jamás recuperó su artificial tono de pelo, jamás volvió a levantarse de la cama, se sumergió en el interior más abismal de su amargura y desconsuelo. Estaba dentro de sí, y no quería salir. Su habitación se había convertido en un pozo sin fondo, una especie de laberinto; un cuarto de odios, rabias y antipatías hacia sí mismo. Sophie se pasaba los días junto a él, pero no sirvió para nada. Realmente Howl nunca le guardó rencor y se lo hacía saber siempre que ella lloraba.
Finalmente Howl murió de pena, Sophie se quitó la vida debido a la culpabilidad que sentía y Cálcifer se deshizo en sus propias cenizas.
En ocasiones, alguien entra en la vida de alguien, cualquier persona, y poco a poco se va adentrando en lo profundo; en lo más hondo de las entrañas, tan recónditamente que es imposible percatarse. Cuando ese individuo necesita salir apresuradamente por cualquier motivo, produce roces y heridas en los intestinos, tan graves que da la impresión de que tardarán una eternidad en sanar. Sophie era una de esas personas para Howl. Él juró dar hospedaje a cada uno de los sujetos que se acercaran a su castillo desamparados.
Sophie nunca consiguió deshacerse de su maldición. A veces las cosas no acaban bien.
Un día en el castillo, como otro cualquiera, durante una de las habituales ausencias de Howl, entró a la fortaleza una anciana arrugada, de pelo canoso y largo y nariz prominente. La vetusta mujer padecía de un encantamiento, un hechizo provocado por la famosa Bruja del Páramo que le hizo envejecer con la velocidad del rayo. En realidad, aquella mujer era una bella, aunque antisocial y tímida joven. Sophie era su nombre, Sophie la de largo cabello castaño. Aquella mujer, bajo el pretexto de ser una pobre desamparada comenzó a trabajar, o algo así, como limpiadora y ama de llaves. Verdaderamente trabajaba en una tienda de sombreros en la ciudad, pero se vio obligada a viajar a los páramos para buscar a la nigromante que le indujo tal maldición.
Cálcifer, demonio del fuego, encargado de mantener la energía del castillo y hacerlo avanzar, irónico y malhumorado, promete ayudar a Sophie a condición que ésta le ayude a él a deshacer el encantamiento que le tiene preso al castillo ambulante y a Howl. Ella despreocupada, acepta, pues piensa que nada le puede ir peor en la vida y que tomar cualquier decisión será mejor que quedarse de brazos cruzados.
A los pocos días de instalarse en la fortaleza decidió limpiar a fondo, pues más que un castillo, ese lugar parecía mejor dicho una pocilga. Polvo e insectos salían precipitadamente por las ventanas, era gracioso de ver. El baño del amo Howl estaba especialmente sucio, moho en los húmedos mosaicos y verdín en el agua de la bañera. Sophie decidió, buscando el afecto de su señor, deshacerse de todo lo viejo, limpió a fondo esa habitación. Al regreso del mago, éste decidió tomar un reconfortante y caliente baño, Cálcifer lo tenía todo preparado como siempre, porque su amo siempre llegaba baldado al castillo después de horas y horas de durísimo trabajo en el exterior. Pero algo no fue bien, porque Howl salió precipitadamente del baño, húmedo, con tan sólo una toalla atada a la cintura que lo tapara. Su pelo se encontraba negro, oscuro como el rencor. ¡Se estaba deshaciendo en sí mismo!, dejaba tras de sí un líquido verde transparente, era su piel, se estaba derritiendo. La anciana sin pensar en las desastrosas consecuencias que acarrearía, mientras limpiaba hizo desaparecer todos sus acondicionadores, cremas, enjuagues, colonias, champues, geles, jabones, cosméticos, tintes, pomadas y demás. Todas las lociones que Howl necesitaba para mantener perfecta su imagen habían desaparecido."Nunca volveré a ser guapo, me has destrozado la vida, estoy acabado. ¿Sabes lo que has hecho Sophie?" le reprochaba el hechicero a la pobre anciana.
Howl jamás recuperó su artificial tono de pelo, jamás volvió a levantarse de la cama, se sumergió en el interior más abismal de su amargura y desconsuelo. Estaba dentro de sí, y no quería salir. Su habitación se había convertido en un pozo sin fondo, una especie de laberinto; un cuarto de odios, rabias y antipatías hacia sí mismo. Sophie se pasaba los días junto a él, pero no sirvió para nada. Realmente Howl nunca le guardó rencor y se lo hacía saber siempre que ella lloraba.
Finalmente Howl murió de pena, Sophie se quitó la vida debido a la culpabilidad que sentía y Cálcifer se deshizo en sus propias cenizas.
En ocasiones, alguien entra en la vida de alguien, cualquier persona, y poco a poco se va adentrando en lo profundo; en lo más hondo de las entrañas, tan recónditamente que es imposible percatarse. Cuando ese individuo necesita salir apresuradamente por cualquier motivo, produce roces y heridas en los intestinos, tan graves que da la impresión de que tardarán una eternidad en sanar. Sophie era una de esas personas para Howl. Él juró dar hospedaje a cada uno de los sujetos que se acercaran a su castillo desamparados.
Sophie nunca consiguió deshacerse de su maldición. A veces las cosas no acaban bien.
jueves, 20 de octubre de 2011
Fue algo tan ciego que enseguida lo vi claro. La claridad ciega.
Dije "Siempre", pero siempre es mucho tiempo; siempre es eterno, y eso es demasiado para alguien tan tornadizo como yo. Nunca he opinado que debiera pedir perdón porque fisgaras en mi privacidad. Todo ésto comenzó siendo un infierno y he andando el camino de piedra que él construyó, todo zanjado, no-triste y apático. Yo canto en japonés y toco música frustrante que por desgracia no comprendes. Nos hemos esforzado, pero en vano. Todas las cosas que construimos; rotas, la decadencia del imperio Persa frente a Macedonia.
Miyavi - A-HA
Miyavi - I Love You, I Love You, I Love You, And I Hate You
Miyavi - A-HA
Miyavi - I Love You, I Love You, I Love You, And I Hate You
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