martes, 15 de abril de 2014

Consulta nº1.

Que me dijeras que has aprendido cosas de mí fue un último presente muy digno de una despedida tan forzosa. No podía dejarte ir sin hacerte ver todo lo que agradezco el empeño que has dedicado en mí, no podía cometer el mismo error, así que di media vuelta aún sabiendo que tal vez iba hacer el ridículo; gracias a ese esfuerzo he dejado tu recuerdo en buen lugar. Con frecuencia muchas de las cosas que se aprenden no cobran primer plano hasta mucho tiempo después, es cierto. Gracias. 

Te voy a echar de menos, ya nos veremos por los bares.

lunes, 14 de abril de 2014

I'm going back...

Sólo son rachas, lo jodido es que las malas duran más que las buenas. ¿Cómo puede ser feliz el ser humano, si nuestro físico (tanto en apariencia como buen funcionamiento de nuestras funciones vitales) influyen decisivamente en nuestra felicidad? Te quiero y no te tengo, te tengo te disfruto y te desprecio; ¿ves?, mi naturaleza está irremediablemente orientada a la depresión. Y dentro de ésta nunca encuentro un límite de satisfacción cuando por algún motivo mi mente grita "¡Eres un genio, tu dolor te hace grande!", pero es sólo una manera más de mentirme. Es grácil pensar, que mientras el noventa por ciento de las personas se esfuerzan por conseguir dinero para llegar a fin de mes todo lo que yo quiero hacer en la vida, y a lo que me dedico en cuerpo y alma, no tienen ningún sentido práctico para no morir de hambre. ¿Acaso puede el filósofo, que se alimenta de su propio espíritu, perecer? Lo sé, aquí vuelven mis delirios de grandeza.

Tus doradas mentiras alimentan mi rol, en esta olvidada autopista espacial bajo tu control, y ya no sé qué hacer para librarme de esta infección. Si me dejara llevar, ah, por mis arrebatos, me harían vivir tranquilo, pero no puedo dejar de preguntarme, porque aunque me pudra a la vez me nutre. Prefiero no deshacerme de mis dudas a aceptar una respuesta no asegurada sólo porque traiga la paz, la paz no vale nada si nace de una mentira.

domingo, 13 de abril de 2014

Yo soy Sam.

Última sesión, ¿realmente me ha ayudado en algo o ha sido poco más que un pasatiempo? Es triste, tanto por él como por mí, no sé. Ahora ya nada está claro, ¿es amor lo que escuece?, no, es un dolor muy parecido que también tiene mucho de impotencia. Adónde voy es un interrogante, pero más aún de dónde vine; la lógica existe más allá de la mente humana, la naturaleza nos la muestra; y me consuelo pensando que alguien hizo los planos. La mayoría del tiempo mi dolor trasciende más allá, cuando me hago el dormido delante de mi madre para disimular el llanto pero mis manos siguen temblando. No necesito una novia, necesito cortarme los huevos, reventarme las venas, estamparme contra el muro. 

Deserción, el orgullo pasó a segundo plano, y en ese bendito momento lo dejo todo fluir, y las lágrimas salen mientras clavo mi mirada en la alfombra del salón; lo odio todo pero todo me da igual, me doy permiso para derrumbarme. No hay peso, no hay responsabilidades; sólo tristeza destilada.

sábado, 12 de abril de 2014

I can't explain just why I lost it from the start.

Todo mi dolor está sólo en mi cabeza, y cuando intento sacarlo al exterior se convierte en humo, se hace inefable. Choco y choco una y otra vez contra las paredes de tu ano, mis viejas obsesiones nunca se van. Ya no sé qué hacer para hacer callar a mi conciencia, me gustaría decirle que me produce remordimientos, no es fácil seguir adelante cuando todo te recuerda que eres un perdedor. Y consumo gramo tras gramo para calmar mis cincuenta kilos de carne, piel y huesos; a todos gustaría dejar la droga menos a mí, hay miles de cosas que me joden más. En mi cabeza hay voces, en mi habitación fantasmas que me vigilan; todo lo que negué hoy me persigue más allá de la realidad.

Cuatro días es mucho tiempo, demasiado para mantener un estado de ánimo. Perdóname, como siempre las expectativas superan con creces la realidad; pero no, no se trata de eso. No me odio a mí mismo, odio mi condición humana, la sexualidad nos hace mortales, indefensos... al igual que las carencias, las pasiones o los miedos. MANTENER LA MENTE EN BLANCO. ¿Si me arranco los cojones los querrás?

miércoles, 9 de abril de 2014

«Una despedida como otra cualquiera».

Esta mañana te he imaginado apareciendo por las puertas automáticas justo cuando abría los ojos mientras esperaba en los yertos asientos de espera, como compartiendo nostalgia y una realidad inevitable, que tenemos mucho de locos y es una bendición; luego cogías mi mano y me mirabas. Por desgracia he llegado a la conclusión de que todo lo que pienso con respecto a ti tiene una irremediable connotación sexual.

Última sesión, ¿acaso quiere decir que estoy curado?, ¿acaso quiere decir que estaba enfermo? Me gustaría ver en sus ojos mi reflejo, pero creo que tengo más en común con todos esos perturbados con los que comparto asiento que con un buen psicólogo; tal vez es que la sociedad nos presiona y nos minusvalora, ¿qué ocurriría realmente si todas las personas pudieran explayarse y dedicarse a lo que les llena de verdad? Lo cierto es que no es raro que me coloque treinta días al mes, y cuando me paso un par de ellos sin fumar no me siento más realizado, ni más inteligente, ni menos dependiente, simplemente un poco más cerca de la mediocridad.

martes, 8 de abril de 2014

Pactar con el diablo.

Mientras trataba de aprender ese solo mágico se coló alguien entre los barrotes de mi ventana, primero apoyando sus finas y oscuras patas sobre el alféizar y a continuación asomando la cabeza entre el hueco entreabierto. Lucía un pico desproporcionado con el resto de su cuerpo, estaba cubierto de plumas negras casi transparentes, más bien diría que la luz no se reflejaba sobre ellas. Llevaba unos mocasines color caoba y con manchas de lodo, un sombrero de copa azabache y una cazadora que no sabría definir, tal vez entre la elegancia y lo macabro. Cantaba Blues, y de su espalda sacó un estuche azul con una pequeña guitarra tapizada en cuero en su interior. 

— ¿Qué haces aquí?, ¿qué quieres de mí?

— Has sido tú quien me ha encontrado —Dijo, y comenzó a afinar sus seis cuerdas.

— Yo no quiero nada de ti.

— Oh, te equivocas, quieres todo lo que te puedo dar —Bajó la cabeza sin dejarse ver la mirada y sonrió levemente—, yo poseo todo lo que quieres.

— Todo lo que tú me das me pudre al final del día, y a la mañana siguiente sufro aún más las consecuencias —Debido a mis palabras su sonrisa se convirtió de pronto en el paradigma del abatimiento—. Lo siento, no quería decir eso...

— Sí, sí querías —Dijo aún cabizbajo—. Pero recuerda ésto, aquello que ansías por tus propios medios jamás lo tendrás en la medida que necesitas —Culminó. Fue su profecía.

— Así es, pero si tú me lo das lo harás en medidas tan desproporcionadas que me quemarán por dentro, como ya ocurrió. —Su rostro, que ahora era visible, pues dejaba verse para que yo notara su desazón, también resaltaba entusiasmo e incluso júbilo—. Más sabe el diablo por viejo que por diablo —Y se marcho por donde vino confundiéndose con el viento.

domingo, 6 de abril de 2014

hey little apple blossom they don't really care for you

Esta es la sensación, cuando regreso a casa y aún me falta algo por hacer. Hay días en los que me obligo a escribir sin estar inspirado, y suelo equivocarme, porque el estar triste no siempre significa saber cómo expresarlo. Me canso de mi propia charlatanería y por un segundo renuncio a todo lo que me conforma haciéndome único en mi especie y a la vez débil y despreciable, ¿pero qué soy yo sin mis diferencias? Ayer me encontré con una antigua compañera de clase, en realidad no hacía mucho que nos vimos por última vez, pero joder, ¿está mucho más buena que antes o se trata de mi maldita manía por idealizar todo lo que he dejado atrás? Entonces me apiadé de mí mismo y nos saludamos enérgicamente, y ella me insistió, siempre encima mía como de costumbre me preguntó si volvería al instituto, si seguía fumando... ya sabes, toda esa mierda. Lo siento, a las personas que no me conocen no les vale con un "estoy pasando un mal momento", esa gente no sabe entender el respeto de un silencio. Las cosas deben ir muy mal para que yo tenga que enseñar normas de cortesía.

The White Stripes - Apple Blossom (Live At Under Blackpool Lights, 2004)

viernes, 4 de abril de 2014

En mis sueños el irremediable reflejo de mis carencias, es como si mi subconsciente me encarara y dijera: ¡Esto es lo que ansías, bastardo! Me temo que soy un Philip, ¿también yo renunciaré por completo a las personas?, no, yo soy consciente de mi miedo, ¿pero llegará el día en el que éste sea demasiado espeso y oscuro como para dejarme ciego?, probablemente. Tengo miedo de mí mismo.

jueves, 3 de abril de 2014

You are pretty good looking.

"¿Sabes qué día es hoy?", ¡caray!, tal vez quiso el destino que me hicieras esa inocente pregunta que para mí cobró connotaciones distintas a las que querías dar. Se han hecho dos años justos, y a estas alturas de la tarde, aquel día, yo aún estaba masticando la noticia (no hice otra cosa durante los siguientes diez meses), tratando de asimilar frente al espejo y de darme una puta explicación. Entonces mi corazón rebosaba de aceite hirviendo, aceite que era tristeza destilada; y mi cuerpo expulsaba de sí todo lo sobrante (carne, lágrimas, sudor...). Tú buscabas mi perdón, joder, y a la vez volver a apuñalarme, ¡pero el que avisa no es traidor!, debiste pensar.

No lo sé, aquel recuerdo duele más por hacerme llegar a la conclusión de que confiar en las personas es un error antes de que porque todavía lo sienta. Si escribo sobre ésto es porque aún sigue conmigo, ¿ves?, hay que procurar pensar en los daños colaterales que puedes causar a terceros por un calentón de una noche.

martes, 1 de abril de 2014

Bendita bipolaridad, que me arranca de los brazos de esta forzada paranoia y me arroja a un mar sereno de confusión, que siempre es mejor que la pura tristeza. Creo en mí, y creo en mi condición de iluminado a través del tiempo y el espacio, ¿acaso no erraron aquellos que llamaron loco a Schopenhauer y Nietzsche? Sólo puedo creer en mi palabra porque no tengo la certeza de que la del resto no sean básicamente disparates.

Para ti soy poco más que un despojo, un drogadicto, un trapo viejo que no tuvo las agallas de seguir con sus estudios, te diré algo (ya que tú también te permites el lujo de opinar sobre mí sin saber nada de mi vida), ahora te limitas a conformarte con la amistad de esos muchachos a los que cuando me tenías insultabas a la espalda, eso te convierte en un hipócrita. Decir que no tengo rencor sería mentirme a mí mismo, pero eso se le da mejor a unos que a otros. Ojalá los tiempos corran rápido y todas la heridas que dejaste en mí suturen y así puedas convertirte en poco más que un mal sueño.